Haet Lixar, un taller de digitalización en el Paseo del Carmen

Empezamos en 2015 digitalizando las fotos de una familia de Alicante que tenía miedo de perderlo todo en una mudanza. Once años después seguimos en el mismo local, con el mismo criterio y las mismas negativas.

Un armario de diapositivas y una mudanza a Gran Vía

La historia no empieza con un plan de negocio.

Empieza con un armario de madera en una casa de Playa de San Juan, lleno de diapositivas de los años sesenta que una familia iba a mover a un piso de Gran Vía, y con una madre de setenta y tres años, Carmen, que no quería viajar con las cajas porque pesaban más que su paciencia y porque en la mudanza ya se había perdido una maleta con negativos de la boda de su hermana. Quería una copia. En marzo de 2015 le escaneamos unas 1.400 diapositivas y tres bobinas de Súper 8 en un cuarto de la calle San Fernando, cerca del Mercado Central, con un escáner de sobremesa, un paño de microfibra y mucha paciencia. Tardamos nueve días. Cobramos 180 euros y una caja de turrón de Jijona que aún recordamos.

María Ruiz montó el primer equipo de trabajo con un escáner de diapositivas comprado de segunda mano y un ordenador que hoy parece una pieza de museo. No había tienda, no había rótulo y no había horario. El boca a boca del barrio hizo el resto: vecinos de Carolinas, de Benalúa y de la Zona de Los Ángeles empezaron a llamar al 965 032307 para preguntar si aquello se podía hacer con cintas VHS. Sí se podía, y sigue pudiéndose.

El traslado al Paseo del Carmen 6, en el 03011, llegó en 2017. El bajo tenía 62 metros cuadrados, una puerta metálica y una instalación eléctrica de los años ochenta que hubo que renovar antes de enchufar nada. Ese detalle marcó una norma interna.

Aquí no se toca la corriente de un edificio, ni un cuadro eléctrico, ni un cableado que no sea el nuestro.

Un armario de diapositivas y una mudanza a Gran Vía

Lo que sí hacemos con una caja de zapatos

Una caja de zapatos con 300 fotografías sueltas es el encargo más común. Las limpiamos con pera de aire y pincel suave, las ordenamos por fecha si el cliente lo pide, y las digitalizamos a 600 ppp en formato TIFF. Después entregamos una copia en JPG y, si hace falta, un disco duro con todo el archivo. Trabajamos con negativos, con diapositivas, con álbumes enteros y con marcos que traen cristal y hay que abrir con cuidado.

Antonio Gutiérrez está en recepción desde 2019 y es quien recibe las cajas, las etiqueta y avisa cuando algo llega húmedo o con olor a vinagre, ese olor que delata una cinta de acetato que se está descomponiendo y que conviene copiar antes de que sea tarde. Ana Gómez lleva compras y materiales desde 2021: fundas libres de ácido, cajas de archivo, guantes de nitrilo y los recambios de los cabezales de los magnetoscopios. Sin ella, un aparato parado tres semanas se convierte en un problema para el cliente de Novelda que ya ha pagado su copia.

El cine familiar es otro mundo.

Hay bobinas de 8 mm, de Súper 8 y de 16 mm, con empalmes que se rompen al primer tirón. Proyectamos, capturamos fotograma a fotograma y montamos un archivo de vídeo que el cliente puede ver en su televisor del salón.

No prometemos fechas imposibles ni resultados garantizados: una cinta de 1987 puede estar perfecta o puede estar desmagnetizada. Lo decimos antes de cobrar. Siempre.

Lo que no entra por la puerta

Hay encargos que rechazamos desde el primer día. No trabajamos sobre vehículos, ni sobre instalaciones eléctricas de viviendas o locales, ni sobre circuitos de refrigeración, ni sobre la fábrica de un edificio. Tampoco aplicamos pesticidas ni biocidas. Si alguien llega con un problema de humedad estructural en un bajo de la calle Castaños, le indicamos que busque un técnico especializado. Nosotros digitalizamos recuerdos, no arreglamos inmuebles.

Tampoco ofrecemos servicios médicos, financieros, legales ni educativos. No somos gestoría, no asesoramos sobre herencias y no preparamos documentación para un juzgado. No tenemos registro mercantil que exhibir como credencial, ni licencia profesional, ni pertenencia a colegio alguno, y lo decimos claro porque en Alicante hay mucho taller que promete de todo y cumple poco. Aquí el catálogo es corto y se explica en la primera visita, sin folletos de colores ni promesas de entrega en veinticuatro horas que nadie puede cumplir cuando hay cuarenta cajas delante.

El 90% de los encargos que atendemos vienen de la propia provincia: Alicante capital, San Vicente del Raspeig, Sant Joan d'Alacant, Elche y algún pueblo de la Marina Alta. La oficina abre de lunes a viernes de 9:30 a 14:00 y de 16:00 a 19:00. El sábado solo con cita previa. Sin cita, no hay sábado.

Once años, tres personas y ninguna franquicia

Haet Lixar S.L. nació como sociedad en 2018, tres años después de las primeras digitalizaciones.

Nunca hemos abierto una segunda sede ni hemos firmado una franquicia. El operador es el mismo y las tres personas que trabajan aquí son las que atienden el teléfono, las que escanean y las que responden un correo a las 13:50 un viernes. No hay centralita externa ni chatbot que responda por nosotros. La dirección exacta sigue siendo haetlixar.click y el correo [email protected]. Si alguien encuentra otro dominio parecido, no es nuestro.

El local del Paseo del Carmen 6 es el único taller, con la única mesa de digitalización y el único archivador que tenemos.

En 2024 digitalizamos unas 47.000 imágenes y 210 horas de vídeo doméstico. La cifra no es un objetivo comercial, es un recuento de lo que pasó por las bandejas.

Seguiremos con el mismo ritmo mientras el cuerpo aguante y mientras la gente siga subiendo cajas por las escaleras del Paseo del Carmen. Ese es todo el plan.

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