Cómo trabajamos en Haet Lixar

Cada encargo que entra por Paseo del Carmen 6 sigue el mismo recorrido, aunque no siempre dure lo mismo. Esto es lo que ocurre desde que usted llama hasta que el archivo queda en sus manos.

De dónde salen los encargos

La procedencia de un trabajo condiciona todo lo que viene después, porque un cliente que llega con una caja de diapositivas de los años ochenta plantea problemas muy distintos a los de un archivo familiar arrastrado durante tres mudanzas por pisos del Pla del Bon Repós, de Benalúa o de San Blas, donde una humedad de invierno puede arruinar medio lote antes de que nadie lo note. María Ruiz, que lleva Trabajos, lo resume así: casi nunca sabemos qué hay dentro de la caja. Los datos de 2024 lo confirman, con 412 avisos por teléfono y 268 por correo a [email protected].

La mayoría de encargos vienen del mismo entorno. Gente que pasa por delante del local y se para. También recibimos material de Elche, de San Vicente del Raspeig y de pueblos de la Vega Baja, casi siempre por recomendación de alguien que ya trajo lo suyo, y un cliente de Novelda apareció en marzo con 1.140 negativos en sobres de laboratorio caducados que olían a vinagre nada más abrir la tapa.

El sábado solo abrimos con cita previa, y eso tiene una razón práctica. Preferimos que quien venga a dejar un lote hable antes con Antonio Gutiérrez, en Recepción, y nos cuente el estado del material. Una llamada al 965 032307 resuelve más que media hora de inspección a ciegas.

De dónde salen los encargos

Qué verificamos y qué no

No todo lo que entra se puede tratar igual, y decirlo a tiempo ahorra disgustos. Revisamos soporte, humedad, hongos, empalmes y estado de las bobinas antes de aceptar un encargo, y si un carrete de Súper 8 presenta hongos activos lo señalamos por escrito, explicamos qué se puede recuperar y qué no, dejamos claro el alcance real del trabajo y nunca prometemos un resultado concreto sobre un soporte deteriorado, porque tampoco cobramos por un trabajo que no podemos entregar. Eso no es una política comercial. Es sentido común.

Trabajamos con película fotográfica, diapositivas, cine doméstico, cintas de vídeo domésticas y casetes de audio. No tocamos instalaciones eléctricas, ni aparatos de refrigeración, ni vehículos, ni fachadas. Tampoco aplicamos productos químicos de control de plagas. Ana Gómez, en Compras, mantiene la lista de proveedores de consumibles y la revisa cada trimestre; en febrero de 2025 descartó dos lotes de fundas por exceso de plastificante.

La operadora es Haet Lixar S.L., con domicilio único en Paseo del Carmen 6, 03011 Alicante. No hay delegación ni taller satélite. Si alguien le da otra dirección, no es nuestra.

Un detalle que suele sorprender: no aceptamos encargos por mensajería sin una llamada previa, porque el transporte de material frágil sin embalaje adecuado es la primera causa de daño que vemos aquí.

Correcciones y avisos internos

Equivocarse es posible, y corregirlo rápido forma parte del oficio. Si al digitalizar detectamos un fotograma descolocado, un audio desincronizado o un archivo con nombre repetido, lo anotamos en la ficha y avisamos antes de entregar. En 2023 registramos 37 incidencias de este tipo sobre 1.904 encargos. Todas se resolvieron sin coste adicional para el cliente.

El procedimiento es sencillo. Antonio Gutiérrez recibe el aviso, lo registra con fecha y hora, y lo pasa a la persona que llevó el trabajo. Si la corrección exige repetir un escaneo completo, se repite. Si basta con reetiquetar una carpeta, se reetiqueta. El responsable del encargo decide, no un formulario automático.

No usamos un sistema de tickets anónimo. Cada corrección lleva nombre y apellidos de quien la atiende, porque quien la pide merece saber con quién habla.

Qué pasa con un aviso

Un aviso entrante tiene un recorrido fijo. Si llega una llamada o un correo sobre un lote, se abre ficha con la fecha, el nombre y el soporte. Si el asunto es una consulta sobre otra cosa, se responde y se cierra. Si es un error de un trabajo ya entregado, se marca como corrección y pasa a la cola prioritaria, con aviso directo a María Ruiz si el cliente ya había recogido el archivo, porque en ese caso la conversación cambia y conviene resolverla el mismo día. El plazo habitual de respuesta es de dos días laborables. En temporada alta puede llegar a cuatro.

Los datos del cliente no se comparten con terceros ni se usan para envíos comerciales. Si alguien pide que se destruya su ficha después de la entrega, se destruye y se anota la fecha. No hay excepciones.

El horario es de lunes a viernes, de 9:30 a 14:00 y de 16:00 a 19:00. Fuera de ahí no hay atención telefónica, ni respuesta a mensajes, ni recogida de material. Trabajamos así desde 2015. Llame en horario. Es lo más rápido.

De dónde salen los encargos

La procedencia de un trabajo condiciona todo lo que viene después, porque un cliente que llega con una caja de diapositivas de los años ochenta plantea problemas muy distintos a los de un archivo familiar arrastrado durante tres mudanzas por pisos del Pla del Bon Repós, de Benalúa o de San Blas, donde una humedad de invierno puede arruinar medio lote antes de que nadie lo note. María Ruiz, que lleva Trabajos, lo resume así: casi nunca sabemos qué hay dentro de la caja. Los datos de 2024 lo confirman, con 412 avisos por teléfono y 268 por correo a [email protected].

Qué verificamos y qué no

No todo lo que entra se puede tratar igual, y decirlo a tiempo ahorra disgustos. Revisamos soporte, humedad, hongos, empalmes y estado de las bobinas antes de aceptar un encargo, y si un carrete de Súper 8 presenta hongos activos lo señalamos por escrito, explicamos qué se puede recuperar y qué no, dejamos claro el alcance real del trabajo y nunca prometemos un resultado concreto sobre un soporte deteriorado, porque tampoco cobramos por un trabajo que no podemos entregar. Eso no es una política comercial. Es sentido común.

Correcciones y avisos internos

Equivocarse es posible, y corregirlo rápido forma parte del oficio. Si al digitalizar detectamos un fotograma descolocado, un audio desincronizado o un archivo con nombre repetido, lo anotamos en la ficha y avisamos antes de entregar. En 2023 registramos 37 incidencias de este tipo sobre 1.904 encargos. Todas se resolvieron sin coste adicional para el cliente.

Qué pasa con un aviso

Un aviso entrante tiene un recorrido fijo. Si llega una llamada o un correo sobre un lote, se abre ficha con la fecha, el nombre y el soporte. Si el asunto es una consulta sobre otra cosa, se responde y se cierra. Si es un error de un trabajo ya entregado, se marca como corrección y pasa a la cola prioritaria, con aviso directo a María Ruiz si el cliente ya había recogido el archivo, porque en ese caso la conversación cambia y conviene resolverla el mismo día. El plazo habitual de respuesta es de dos días laborables. En temporada alta puede llegar a cuatro.