Septiembre vuelve a llenar de humedad el archivo familiar de Alicante

El pasado 18 de septiembre, a las 10:12 de la mañana, María Ruiz abrió el local de Paseo del Carmen 6 y encontró tres cajas de diapositivas con hongos blancos en los bordes.

Tres cajas de diapositivas con hongos

Las había traído Elvira Sempere, vecina de Carolinas Altas, que las guardó desde 1987 en un armario de la galería, junto a la ventana que da al patio interior, con el aire apagado todo agosto, la persiana a media asta y la brisa húmeda del Mediterráneo entrando por las rendijas durante semanas.

Ruiz trabaja aquí desde 2015. El patrón se repite con precisión casi de calendario, según cuenta. La primera semana de septiembre llegan las primeras cajas con signos de condensación. La segunda ya hay cola en recepción. La tercera, Antonio Gutiérrez, que atiende el mostrador, empieza a recomendar a la gente que no abra los álbumes en casa para no extender las esporas.

El problema no es nuevo ni sorprendente, y sin embargo cada año pilla a cientos de familias alicantinas con el mismo pie cambiado.

Tres cajas de diapositivas con hongos

Qué se pierde cuando se pierde una diapositiva

Una diapositiva de 35 milímetros mal conservada no se estropea de golpe: primero aparecen unas manchas rosadas diminutas, luego el color se va hacia un amarillo turbio, después la emulsión se despega del soporte y la imagen queda como una acuarela; cuando eso ocurre, no hay programa que la recupere.

Ana Gómez, responsable de compras, detalla que el 62 por ciento de los encargos que entran entre septiembre y noviembre son diapositivas y negativos. El resto se reparte entre cintas VHS y película de paso estrecho. El año pasado digitalizaron 14.800 imágenes solo en la última semana de septiembre.

Lo que cambia para quien vive allí no es una cifra.

Es una tarde de domingo que ya no se puede volver a mirar, la cara de un abuelo en la puerta de una casa de Benealua en 1974, una boda en la iglesia de San Nicolás de la que solo queda el recuerdo oral porque las fotos se pegaron entre sí dentro de un sobre de papel cebolla.

Gutiérrez lo resume con una frase que repite cada temporada: la gente no viene a digitalizar, viene a que no se le borre la familia.

La humedad del otoño alicantino

Alicante tiene una humedad relativa media que en octubre ronda el 72 por ciento, según los registros de la estación del aeropuerto de El Altet. En agosto baja al 64 por ciento. Ese dato engaña.

El problema real es la oscilación térmica entre el día y la noche, porque un piso cerrado en la Playa de San Juan puede pasar de 31 grados a las tres de la tarde a 21 grados a las seis de la mañana, y ese contraste deposita condensación sobre cualquier superficie fría, y un carrete de diapositivas guardado en un armario es una superficie fría durante semanas.

Ruiz ha visto llegar material en estados que no deberían existir. Cintas VHS con la cinta estirada por haber estado junto a un radiador. Negativos pegados en bloque dentro de su funda de plástico. Álbumes con las páginas tan onduladas que no se pueden pasar sin romperlas.

El local de Haet Lixar tiene deshumidificadores funcionando de lunes a viernes, de 9:30 a 14:00 y de 16:00 a 19:00. Los fines de semana, cuando el equipo cierra, los aparatos siguen conectados. No es un capricho: si se apagan, el lunes por la mañana hay que volver a empezar.

Lo que se puede hacer y lo que llega tarde

No existe una solución doméstica que funcione del todo.

Guardar las diapositivas en una caja de metal y dentro de un armario interior ayuda; poner bolsitas de sílice es mejor que no poner nada; cambiar las fundas de plástico por fundas de papel neutro alarga la vida del material unos años.

Pero cuando el hongo ya está visible, la limpieza casera con alcohol suele empeorar la situación: levanta la emulsión, y la imagen se va con el algodón.

Ese es el punto donde Haet Lixar entra. El taller digitaliza con equipo de escaneado dedicado, no con una cámara y un trípode. Cada imagen se revisa una por una. Los archivos se entregan en formatos que abren tanto ordenadores antiguos como móviles nuevos.

La lista de espera en octubre suele ser de once a quince días hábiles. En noviembre baja. En diciembre vuelve a subir, porque la gente quiere tener las fotos listas para las comidas de Navidad. Es un ciclo que lleva once años repitiéndose sin que nadie lo haya roto.

Un aviso que llega cada año

María Ruiz tiene una teoría: el problema no es la humedad de Alicante, es que nadie piensa en las fotos hasta que las ve mal.

El archivo familiar se guarda en el fondo de un armario y se saca una vez cada cinco años; cuando se saca, ya ha pasado lo que tenía que pasar, y una revisión anual de un álbum, hecha en abril, evitaría la mitad de los encargos urgentes de septiembre.

Haet Lixar no ofrece servicios médicos, financieros, legales ni educativos. Tampoco trabaja sobre vehículos, instalaciones eléctricas, circuitos de refrigeración ni sobre la fábrica de un edificio. No aplica pesticidas ni biocidas. No tiene registro de comercio, licencia ni colegiación profesional. Lo dice claro porque hay quien llama preguntando por otras cosas.

Las consultas se atienden en el 965 032307 o en [email protected]. El local está en Paseo del Carmen 6, 03011 Alicante. Los sábados solo se abre con cita previa.

Cada septiembre, la misma escena. Cada septiembre, la misma respuesta.

Desde el taller